MÉDANOS DE SOLYMAR
Abril 12, 2010
Hace tan solo unas horas despedimos al corazon de 4 patas de la familia.
Quienes tuvieron el placer de conocerla, sabran que hablo de Tina, mi Titi querida, de "titi loca".
Y duele, duele mucho.
Nunca fué una mascota. De hecho fué nuestra primer compañera.
Esa que movía la cola al ver la correa, la que en silencio acompañaba en buenos y malos momentos, la amiga incondicional, la que alucinaba por completo con una pelota, con un juguete, la misma que se trago su patito de goma.
Una perra que como todas no hablaba nuestro idioma y aun asi sus ojos los decían todo, dominaba el arte de la mirada: una caida de ojos pidiendo upa, una mirada fija a la pelota avisaba que era hora de jugar, ojos de desgracia para suplicar un pedacito de manzana, pan o lo que tuvieramos en la mano.
Titi sabía como hacernos sentir felices ... bastaba un lenguezato por toda la cara.
Tambien sabia como hacerme sentir la adrenalina corriendo como desquiciada por las pistas, como jugandome el eterno juego de "alcanzame si podes".
A pesar de su energía supo bajar decibeles y compartir sus monerías con los niños de la Roosevelt. Siento que fué feliz.
Y que era sabia ... tan sabia que no quiso que la acompañara en su último suspiro. Tenía claro que no podría resistirlo. Y hasta siento que no se permitió que la viera "entregada".
Vivio sus 7 años a pleno, sin dejar jamas de mover su rabito.
Sin jamas dejar de correr, de saltar, de ladrar.
Hoy sentí que vivió como un colibrí con su corazón a mil, dando todo de si a cada instante.
Y asi de rápido se apagó.
Te extrañamos y nunca te vamos a olvidar.
Hasta siempre Titi ... y gracias por toda la felicidad compartida.
ALEXANDRA

Diciembre 2006
|